
Obvek despliega en tu pantalla un auténtico escritorio en tres dimensiones que imita al que puedas tener en tu despacho o habitación. Desde él accederás a todas las funciones del ordenador, por ejemplo, encontrarás la calculadora en la mesa, los accesos directos del escritorio como libros en las baldas, y la papelera en su sitio: el suelo. Podrás meter más accesos y programas en los cajones, encender la impresora, apagar el ordenador, poner posters por la habitación que se van rotando como un fondo de escritorio, y muchas cosas más. En definitiva, el mundo interior del ordenador lo verás en tres dimensiones y en orden, quizá sea éste el único aspecto en que Obvek no imite la realidad.